10th agosto 2026
Comunidades que sostienen: respuestas colectivas frente a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en América Latina
10 min read
ES
This post is also available in:
En el Día Nacional de la Solidaridad con las Víctimas de Agresiones Sexuales y en Contra de la Violencia Sexual en Niños, Niñas y Adolescentes, celebrada el 9 de agosto, cuatro organizaciones aliadas de Equality Now en América Latina cuentan qué significa trabajar por la justicia, la prevención y la reparación.
El 9 de agosto nació en Cochabamba, Bolivia, en 2006, cuando la sobreviviente de violencia sexual, Brisa de Angulo,entonces adolescente, organizó una marcha para expresar solidaridad con otras víctimas de violencia sexual, recordarles que no estaban solas y exigir una respuesta de las autoridades. Ese mismo año, la fecha recibió reconocimiento oficial en Cochabamba y, en 2007, fue establecida por ley como una conmemoración nacional en Bolivia.
Fundación Una Brisa de Esperanza (FUBE)
Equality Now trabaja con organizaciones aliadas en América Latina y el Caribe para poner fin a la violencia sexual y las prácticas nocivas, y abordar las leyes discriminatorias. Tras la publicación, en 2021, de nuestro informe Fracaso en la protección: cómo las leyes y prácticas discriminatorias sobre violencia sexual perjudican a mujeres, niñas y adolescentes en las Américas, nos aliamos con un número creciente de organizaciones de toda América Latina y conformamos la Red Regional de Acceso a la Justicia. con el fin de reformar las leyes sobre violencia sexual y mejorar su implementación para garantizar el acceso a la justicia para las sobrevivientes.
En esta oportunidad, reunimos cuatro voces, de Paraguay, Argentina, Uruguay y Colombia, que hablan desde distintas realidades y comparten una certeza:
ninguna niña, niño o adolescente debería enfrentar estas violencias en soledad.
Desde 2024, la Base Educativa y Comunitaria de Apoyo (BECA)y otras organizaciones aliadas conmemoran el 9 de agosto en Paraguay, para que tanto la sociedad civil como el Estado reconozcan la enorme deuda que existe en materia de políticas públicas de reparación para las sobrevivientes. En 2024 y 2025 impulsaron la campaña ¿Qué sucede luego de la denuncia?, para visibilizar la falta de recursos de protección para las niñas, niños y adolescentes que atraviesan la violencia sexual. Este año abrieron, además, espacios de conversación y contención con sobrevivientes y sus familias.
Paraguay registra nueve denuncias de abuso sexual por día. En ese escenario, la solidaridad empieza por reconocer la valentía de romper el silencio y por acompañar sin revictimizar, en los tiempos que cada sobreviviente necesite. «Para acceder a la justicia y a la reparación se necesita de una gran comunidad que te sostenga», relata Alejandra Sosa.
El transformación que impulsan desde BECA tiene dos caminos: consolidar políticas públicas de reparación, hoy limitadas a un programa incipiente del Ministerio de la Niñez y Adolescencia que necesita mayor voluntad política, y sostener una Educación Integral de la Sexualidad con enfoque de género y derechos humanos. La movilización, comprueban, logra cambios.
ANDHES (Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales) trabaja desde una mirada situada en el Noroeste argentino, donde las desigualdades económicas, territoriales, de género y culturales condicionan las posibilidades reales de acceder a la justicia. En 2023 impulsó en Tucumán junto a Equality Now la Alianza contra la Violencia Sexual.
Buena parte de su labor consiste en desmontar las narrativas que revictimizan. Denuncian, por ejemplo, el uso del Síndrome de Alienación Parental (SAP) y otros conceptos pseudocientíficos como herramientas de violencia institucional. “Estas teorías se utilizan para desestimar denuncias de abuso sexual, invalidar la palabra de las víctimas y perseguir a las madres protectoras con la etiqueta de «falsas denuncias», invirtiendo los roles de víctima y agresor”, explica Julieta Santillán Juri.
Por eso proponen prohibir de forma explícita esas teorías en los protocolos judiciales y financiar la Educación Sexual Integral como política de Estado, para prevenir, y para que las infancias puedan identificar la violencia y pedir ayuda.
Proyecto Ikove el trabajo parte de una perspectiva de derechos humanos, género e informada en trauma, y coloca en el centro las voces de las sobrevivientes. Generan espacios de encuentro entre sobrevivientes, impulsan cambios legislativos e institucionales y forman a distintos actores en prevención, acceso a la justicia y reparación integral.
Victoria Marichal describe la solidaridad como una escucha activa, respetuosa e informada en trauma: comprender cómo el trauma influye en las formas de recordar y de narrar lo vivido. El cambio que proponen es construir un sistema verdaderamente informado en trauma y con una perspectiva de género no adultocéntrica, con capacitación obligatoria para quienes intervienen en salud, educación, protección y justicia. Sin ese cambio, advierte, muchas intervenciones siguen revictimizando y alejando a las personas de la justicia y la reparación.
«La reparación empieza cuando se deja de preguntar por qué una sobreviviente actuó de determinada manera y se comienza a preguntar qué necesita para recuperar seguridad, dignidad y derechos», señala Victoria. Su esperanza se renueva al ver cómo cada vez más sobrevivientes transforman el silencio en organización colectiva.
En Colombia, la Colectiva Las Comadres acompaña procesos comunitarios donde niñas, niños y adolescentes puedan sentirse seguros, escuchados y reconocidos. Su herramienta es el arte, la cultura y las redes de cuidado para fortalecer los entornos de la niñez.
La solidaridad con las personas sobrevivientes, según Laura Victoria, se resume en un gesto concreto: «creerles, acompañarlas sin juzgar y comprometernos a que nunca tengan que enfrentar estas violencias en soledad».
Por eso, mientras encuentran esperanza en las comunidades que cada vez hablan más del tema, rompen el silencio y se organizan para cuidar a sus niñas, niños y adolescentes; reclaman por instituciones que escuchen con sensibilidad, actúen con rapidez y pongan el bienestar de las víctimas en el centro.
Las voces de Paraguay, Argentina, Uruguay y Colombia son una muestra de las muchas organizaciones que, en distintos países de la región, demuestran que frente a la violencia sexual, la protección y la reparación son siempre tareas colectivas. Desde el acompañamiento jurídico hasta el arte comunitario, desde la incidencia legislativa hasta los espacios de contención, estas organizaciones muestran que la reparación se construye entre muchas manos y que romper el silencio necesita redes que sostengan.
Esta fecha nos recuerda que la solidaridad se demuestra en la práctica: escuchar sin revictimizar, creer en la palabra de las sobrevivientes y transformar las instituciones para que respondan a lo que las niñas, niños y adolescentes realmente necesitan. Las experiencias compartidas demuestran que ese trabajo ya está en marcha.
Sumarse también es posible desde cada territorio: conocer a las organizaciones que acompañan a sobrevivientes, difundir sus campañas y acompañar sus acciones son formas concretas de sostener este movimiento. Desde Equality Now seguiremos tejiendo alianzas y trabajando junto a organizaciones para garantizar un futuro con más protección y libre de violencia para las niñas, niños y adolescentes de América Latina y el Caribe.
Síguenos en LinkedIn Equality Now América Latina y el Caribe.Para conocer y apoyar el trabajo de las organizaciones aliadas síguelas en Instagram: FUBE, ANDHES, BECA, Proyecto Ikove, Colectiva Las Comadres
Infórmate más y accede a nuestra cartilla “Cinco mitos y realidades sobre la violencia sexual.”
8th July 2026
10 min read
Prevenir y legislar para erradicar: un encuentro regional para impulsar acciones frente a los matrimonios y uniones infantiles, tempranas y forzadas en América Latina y el Caribe
1st July 2026
10 min read
Política Exterior Feminista: una herramienta para avanzar la igualdad de género
30th June 2026
10 min read
Reflexiones colectivas desde la 56.ª Asamblea General de la OEA